Vieja Estación

La vieja estación de trenes conserva el espíritu de un San Vicente que creció al ritmo del ferrocarril. Hoy, sus andenes oxidados y su estructura nostálgica cuentan historias de viajes, encuentros y despedidas.

Laguna

La laguna es el alma natural del pueblo. Rodeada de árboles y con senderos para pasear, pescar o simplemente contemplar el atardecer, es un espacio donde el paisaje y la tranquilidad se funden en una postal perfecta.

Plaza

Las plazas de San Vicente son punto de encuentro, de feria, de juegos y de mate al atardecer. Espacios verdes donde la vida social cobra fuerza y el pueblo se reencuentra cada día.

Municipio

El edificio del Municipio no solo es centro de gestión, también es símbolo de identidad para los sanvicentinos. Desde allí se piensa y se construye el futuro de la comunidad, con participación y cercanía.

Caminos rurales y Once Bocas

Un paisaje de llanura donde el cielo se abre inmenso. Los caminos rurales de San Vicente invitan a recorrer en bici o a pie, entre estancias, monte nativo y aire limpio. En Once Bocas, la naturaleza se multiplica y se vuelve refugio para escapadas simples, de esas que recargan el alma. 

Domselaar

Un rincón detenido en el tiempo. Domselaar sorprende con su casco histórico, sus casonas de época y el encanto de los pueblos que aún conservan el ritmo calmo de la vida rural.

17 de Octubre​

Corazón político e histórico del distrito, el barrio 17 de Octubre guarda la memoria viva de las luchas sociales y el espíritu de comunidad. Sus calles tranquilas y su gente amable lo convierten en un punto de encuentro cotidiano.